Una tarde con Gabilondo

La mayoría eran mujeres. La librería se fue llenando y cuando Ángel Gabilondo entró por la puerta, ya no había sitios vacíos. Muchas personas se sentaron en el suelo. Había ambiente de los buenos, de los de que aquello podía ser realmente interesante.
En nuestra librería no solemos perdernos en grandes presentaciones: vamos al grano, aprovechamos al máximo la presencia de alguien que ha escrito un libro interesante. Ángel Gabilondo nos trajo: “Darse a la lectura” y de eso se habló. Es un coco. Tiene una mente brillante, habla lentamente pero no pierde ni una sola vez el hilo de cualquiera de las preguntas que tuvo que contestar. Asevera. No apabulla a pesar de que podría hacerlo.
Apunté algunas de las frases que me gustaron, las apunté para no olvidarlas y hacer uso de ellas en momentos especiales. Son estas:
“Una palabra desajustada, provoca injusticia en el mundo” “Cada palabra es importante” “Los libros hablan entre ellos. Por eso este lugar cobra vida por la noche; incluso habrá libros que cambian de sitio en las estanterías sin que nadie los haya movido” “ Este lugar es un sanatorio de la palabra” “Hay que saber dejar un libro”
“Lo importante son los padres” “Otro día os hablaré del jersey azul marino; de ese jersey que todos tenemos que tener en el armario”
“La cultura es una forma de vivir la vida. Eso decía Erasmo de Rotterdam”
“Léeme un rato” “Quien no lee no es diferente es indiferente”
“Escojo la palabra público” “El perdón es importante pero también es necesario el propósito de la enmienda y la penitencia” “El Rey ha hecho bien, ha sido un gesto elegante pero no hemos visto todo”
“Lucilio pidió a Séneca que le escribiera unas líneas por la muerte de un hijo; Séneca escribió Cartas a Lucilio, sabía de lo que hablaba porque había pasado por lo mismo” “Un libro así es para tenerlo a mano cuando no está nadie a mano”
“Leer te da porvenir”
“Leer es elegir”
“El afecto es educativo” “Hay que esperar del otro lo mejor” “Sin afectos no hay conceptos”
“Nada grande se ha hecho sin pasión” . +BERNAT es el mejor ejemplo de esta frase de Hegel.
Angel tardó casi dos horas en firmar libros. Muchos de los que tuvimos la suerte de escucharle, de reír y asombrarnos con este profesor de metafísica, queríamos llevarnos hasta su nombre en una hoja en blanco. Fue una tarde memorable.

Mercedes Milá