El libro en la maleta.

VACACIONES LITERARIAS   
Fuente: La Vanguardia, 31/07/16


El libro en la maleta

  • Autores de nuestro tiempo hacen sus recomendaciones para este verano. Incluso sugieren novelas que están por escribir


, Barcelona 
Todos se llevan uno para el viaje, incluso aquellos que no leen. Como en un ritual, meten en la maleta, cada verano, junto a sandalias y bañadores, “el libro” –los libros– que creen que leerán en vacaciones. Algunos de esos ejemplares devuelven a la vida a sus lectores; otros regresan en el mismo estado en que se fueron... sin abrir. Como secretos sin desvelar. Asignaturas pendientes para septiembre.
Autores de nuestro tiempo, hombres y mujeres cuyo oficio es escribir para que otros sueñen, han dejado testimonio de sus recomendaciones para este verano. Hay quien ha pensado, incluso, en libros que están por escribir. Libros sugeridos, a la espera de que el lector, que al final es quien tiene la palabra, los disfrute.
JENN DÍAZ
Todos nuestros ayeres, de Natalia Ginzburg, reeditado por Lumen, Porque es una apuesta segura y porque deberíamos aprovechar nuevas ediciones para darle a esta autora la importancia real que tiene. No volver a dejar que se nos olvide y lograr que para leerla no tengamos que volver a las librerías de segunda mano.
Departamento de especulaciones, de Jenny O’Fill (Libros del Asteroide en castellano y ARA Llibres en catalán). Es un gran descubrimiento. El pasado verano leí las pruebas que me dejaron mis editoras y me fascinó. Es una historia breve pero muy intensa porque explica aquello que es imprescindible. Momentos distintos de la vida de una persona... explicada en cuatro pinceladas... ¡pero qué cuatro!
JUAN MARSÉ
Juan Marsé opta por recomendar en clave humorística. “Elijo Los horrores conyugales de Valencia , de Rita Balañá y Sentiments i centimets , las tan deseadas desmemorias de Jordi Pujol. Porque son obras maestras que nos ilustran sobre nuestro desdichado país”. Una broma, al fin, “sobre esta Catalunya y esa Valencia tan tronadas y ridículas políticamente”. “El libro de desmemorias de Pujol lo espero, el otro lo estoy escribiendo”, añade.
JAVIER PÉREZ ANDÚJAR
La Realidad. Crónicas canallas (Malpaso) de Robert Juan-Cantavella. Es la escritura permanente como compañera de vida, ir escribiendo, corrigiendo, moldeando la propia literatura a medida que el tema de lo escrito va cambiando con uno. En la escritura de Cantavella nada queda atrás. Puro presente, pura realidad.
Cancionero de Vainica Doble (Morsa), de Carmen Santonja y Gloria Van Aerssen . No se trata sólo de las letras de este dúo tocado con el don de la magia, de lo maravilloso, sino también del libro como objeto, los centenares de ilustradores, cada uno ocupándose, entregadamente, de una canción. Y el alud de prologuistas, el primero de ellos Manuel Toharia, humanista de las ciencias. Todas las letras de las Vainicas en un volumen fascinante, de color caramelo de limón, el sol de mi país...
ALBERT FORNS
Guía sentimental de l’Empordanet, de Adrià Pujol (Pòrtic, 2016). Lectura obligada para todos los pixapins que este verano invadirán la zona. Usa un catalán fabuloso y es mucho más que un libro de viajes. Encontrareis un estudio antropológico del carácter de los autóctonos, un verdadero manual de empordaneïtat.
Germà de gel, de Alicia Kopf (L’Altra, 2016). Nada mejor que un viaje a los hielos árticos (reales y figurados) para sobrellevar el calor. El debut de este mismo 2016 es una novela a medio camino entre el ensayo y la autobiografía que puede leerse fragmentadamente, tal como miramos una exposición de arte contemporáneo.
SARA MESA
Joyce y las gallinas (Anagrama) de Anna Ballbona. Un libro sobre la desobediencia muy fresco y talentoso, original, provocador y divertido.
Cuentos completos de Grace Paley. Una autora con un humor sutil e inteligente, muy propio de la tradición de los inmigrantes judeoamericanos, pero también diferente, excéntrica, desmesurada, que merece la pena recuperar.
ARTURO SAN AGUSTÍN
Rainer Maria Rilke de Mauricio Wiesenthal (Acantilado).Teniendo muy presente esta Europa de ahora mismo, creo que es bastante oportuno . Su lectura se me antoja el mejor ‘viaje europeo’ que uno puede hacer sin ser torpedeado por aeropuertos o compañías de aviación.

La sombra del ombú (Lectio), de Cristian Segura. Este relato de un hecho real, un suicidio, ocurrido en Barcelona, pone al descubierto lo que aún sigue siendo un tabú.

Y si uno piensa viajar a Italia que lea La maldición de los Palmisano (Destino) de Rafel Nadal. Demuestra que algunas realidades o capítulos bélicos tienden a ser ocultados o maquillados. Lo digo porque estos últimos días se vuelve a contar la guerra española como solo a algunos interesa. Hemos vuelto al tebeo franquista, pero en esta ocasión al revés.
EVA BLANCH
Dos amigas (Lumen), la tetralogía de Elena Ferrante. Voy por el tercer volumen y sigo enganchada a Lina y Lenù, una historia que turba, inquieta, arrastra y me implica, viendo cosas mías en ella. Ferrante cuenta los últimos 60 años de Italia desde lo más personal, pero sobre todo habla de ese gran tema –universal, complejo, apasionante– que es la amistad entre dos mujeres.
L’illa del tresor, de Robert Louis Stevenson en traducción de Joan Sellent. Un clásico de aventuras que sigue vivísimo. La versión de Quaderns Crema, iniciativa del añorado Jaume Vallcorba, con una excelente traducción al catalán, hacen de esta lectura un entretenimiento vibrante que no entiende de
edades.
IAN MANOOK
“Me gustan mucho las pequeñas novelas inesperadas del brasileño Chico Buarque. Había adorado a Estorbo, y quise mucho a El hermano alemán . Por el momento, trato de leer en español Historia de un idiota contada por él mismo de Felix de Azùa, y es una delicia. Después, voy a leer La ridícula idea de no volver a verte de Rosa Montero porque el título es genial y porque oí mucho y bien sobre el estilo de la autora. Y, desde luego, Final de trayecto del francés Emmanuel Grand.
JUAN ANTONIO MASOLIVER RÓDENAS
Una mujer al servicio de Stalin (Ariel) de Gregorio Luri. El pensador, ensayista y pedagogo navarro afincado en El Masnou escribe una apasionante biografía de Caridad Mercader, la madre de Ramón, el “ejecutor” de Trotsky, que es asimismo radiografía de una familia y de una época. Una investigación rigurosa expuesta con los encantos del narrador.
La dueña del Hotel Poe (Navona) de Bárbara Jacobs. Una novela aparentemente compleja, pero que es en realidad una descabellada historia que se abre a nuevas aventuras narrativas y a muy variados registros. Homenaje asimismo al padre, antiguo dueño del hotel que ahora que ahora se propone recuperar, a la sobrina “pornógrafa”, al pintor W. o Vicente Rojo y a los distintos amigos a los que invita a la inauguración.
LUCÍA LITJMAER
Las pequeñas virtudes (Acantilado), de Natalia Ginzburg porque te hace oler, vivir y sobre todo sentir la desolación, el amor, la vida antes y después de la guerra, el compromiso con la escritura y con la dignidad. Un libro que te cambia la vida.
El sombrero del malo (Es Pop Ediciones), de Chuck Klosterman porque lo mejor del autor es que te hace reír y pensar sobre la cultura popular contemporánea y además hace que parezca fácil, lo cual siempre es lo más difícil.
VÍCTOR PANICELLO
No-res, de Janne Teller (Comanegra). Un libro que no deja indiferente a nadie. Atrevido, sorprendente, polémico (fue vetado un tiempo en escuelas alemanas, danesa o suecas) resulta difícil de clasificar como literatura juvenil con parámetros habituales. Uno de los libros más cruentos que he leído. Sus escasa 140 páginas son la narrativa más descarnada y honesta publicada en mucho tiempo.
Atando cabos, de E. Annie Proulx (Tusquets). Para combatir el calor nada mejor que un libro que transcurre en las heladas extensiones de Terranova. Lleva al lector a un viaje emocional y físico desde la más absoluta desolación a la búsqueda de una luz que caliente sus almas. Un faro para vidas perdidas. Descubres que bajo el hielo siempre hay esperanzas.
MARCOS ORDÓÑEZ
Un largo sábado (Siruela) de George Steiner. He disfrutado muchísimo de estas conversaciones entre Steiner y Adler. El profesor y ensayista rebosa inteligencia, vivacidad, valentía moral y profundísimo humanismo. Laura Adler (de quien leí una estupenda biografía de Marguerite Duras) es agudísima con las preguntas. No debe ser fácil estar a la altura de un personaje como Steiner. Cultura en el sentido más profundo y apasionado del término. No hace falta estar de acuerdo en todo con Steiner, faltaría más. Se hace muy corto y deja poso.
Farándula (Anagrama), de Marta Sanz. Una de las mejores novelas que he leído sobre el mundo del teatro. Marta Sanz tiene talento, brillo, nervio, inventiva verbal y mucha verdad. Sabe de lo que está hablando y te lo sabe contar. Cuando empecé a leerla pensé que su visión iba a resultarme demasiado sarcástica, pero su mirada atrapa por igual lo malo y lo bueno de los personajes, con humor y afecto. Hay capítulos magistrales.
VICENTE VALERO
El presentimiento (Pasos perdidos), de Emmanuel Bove. Una novela, breve, intensa, amena e inquietante, de esas que, como se decía antes, te hacen pensar.
Lluvia y otros cuentos (Atalanta), de W. Somerset Maugham. Una muy entretenida colección de relatos que no te hacen pensar demasiado pero que te trasladan a lugares exóticos y te presentan a personajes que son como los que uno no ha conocido nunca y seguramente no conocerá jamás. Dos libros que han reaparecido recientemente.
LUZ GABÁS
La luz entre los océanos (Salamandra), de M.L. Steadman (2013). Es una preciosa historia sobre el bien y el mal, sobre lo que seríamos capaces de hacer por amor. El dilema moral que plantea y los personajes tan bien descritos me engancharon como pocas veces me sucede. La película sobre la novela se estrenará este otoño.
Los desorientados (Alianza Ed.), de Amin Maalouf (2012). Una novela que invita a reflexionar sobre el regreso, el deseo de recobrar la complicidad perdida, el reencuentro con los amigos de juventud, el exilio, la identidad, la amistad y la nostalgia. Es un texto breve pero contundente en el que subrayé decenas de frases sabias.
ÁNGELES MASTRETTA
Orgullo y prejuicio (Kindle), de Jane Austen. No se queden con la película. El libro es el fruto de una mirada precoz, una rara vocación de libertad. ¿Cuántas mujeres la contaban entonces? ¿Y cuántas con esa sencillez? Si quieren leer en inglés, lo que resulta muy divertido, aunque a veces hay que hacerlo con diccionario, está en Ibooks.
Cartas de África (Alfaguara), de Isak Dinesen. No sé danés, pero el tono de la baronesa Blixen es irrefutable, original y siempre sólo suyo. Impresiona verlo en las cartas porque se supone que están escritas al vuelo, pero están, como todo lo que ella tocó, escritas con el misterio de una prosa sofisticada y llena de sabiduría. No pretenden tener voluntad teológica. Mujer audaz, con un temple mezcla de humor y melancolía que trastoca todo lo que cuenta.
SÒNIA HERNÁNDEZ
Lluvia y otros cuentos (Atalanta), de W. Somerset Maugham. Una muy oportuna recuperación que nos enseña a leer de otra manera a un autor en otra época infravalorado, paradójicamente, por su gran éxito. En estos cuentos demuestra por qué en Inglaterra se le considera un verdadero clásico.
En tierra ajena. Exilio y literatura desde la Odisea hasta Molloy (Acantilado), de Josep Solanes. Testimonio lúcido y conmovedor de la experiencia del exilio en primera persona, pero además, un enriquecedor análisis del tema a lo largo de la literatura. Sería una verdadera lástima perderse un legado así.
ELIO QUIROGA
Aurora (Minotauro), de Kim Stanley Robinson. Excelente novela sobre un viaje interestelar en clave de saga familiar. Realista y bien documentada, encierra un retrato interesantísimo de la condición humana y el destino de nuestra civilización lleno de preguntas apasionantes, que algún día tendremos que afrontar.
La isla del padre (Seix Barral), de Fernando Marías. Un precioso camafeo literario en clave autobiográfica sobre la pérdida, el amor, el recuerdo y la huella que nuestros padres dejan en nosotros. Apasionante, sabio e iluminador. Además, puede ayudarte a contemplar tu propia vida con ojos diferentes.
FERNANDO ARAMBURU
Dentro del secreto, de José Luis Peixoto. Crónica fascinante de la visita de este magnífico escritor portugués a uno de los peores infiernos del planeta, Corea del Norte. Su libro cumple de manera óptima la función de prestarnos un punto de mira para observar un sitio, un país, una sociedad, de difícil, para muchos de nosotros de imposible acceso.
Poesía completa, de la uruguaya Idea Vilariño. Excelente edición de este clásico de las letras hispanoamericanas, poeta elegíaca, sobria, sensual, dolorida, despechada, melancólica, a quien se me hace a mí que el tiempo ha decidido con justicia incorporarla a su antología.
MAURICIO WIESENTHAL
Castellio contra Calvino (Acantilado), de Stefan Zweig. Un mensaje de la Europa de ayer a los europeos de hoy. El libro más apasionado de Zweig: una alerta contra el fanatismo. Una defensa de la misericordia y de la dignidad humana frente al odio, la intolerancia doctrinaria y la pena de muerte.
Libros, secretos (Atalanta), de Jacobo Siruela. Un libro para las noches veraniegas, cuando llueven estrellas. Una búsqueda de la luz en el misterio. El espíritu encendido que alumbra otras respuestas más allá de los límites del pensamiento cautivo por el materialismo y el racionalismo.
ALMUDENA GRANDES
Tú no eres como otras madres (Periférica & Errata), de Angelika Schrobsdorff. Todo un descubrimiento. Un retrato implacable y conmovedor que sitúa a todas las mujeres frente al espejo como hijas y como madres. Buena literatura.
Señales de humo (Tusquets), de Rafael Reig. Un festín literario. La literatura española como nunca se ha contado. Divertida y original historia de la literatura española desde la Edad Media hasta el Quijote.
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Un libro en la maleta. La Vanguardia, 31/07/2016

VACACIONES LITERARIAS   
Fuente: La Vanguardia


El libro en la maleta

  • Autores de nuestro tiempo hacen sus recomendaciones para este verano. Incluso sugieren novelas que están por escribir


, Barcelona 
Todos se llevan uno para el viaje, incluso aquellos que no leen. Como en un ritual, meten en la maleta, cada verano, junto a sandalias y bañadores, “el libro” –los libros– que creen que leerán en vacaciones. Algunos de esos ejemplares devuelven a la vida a sus lectores; otros regresan en el mismo estado en que se fueron... sin abrir. Como secretos sin desvelar. Asignaturas pendientes para septiembre.
Autores de nuestro tiempo, hombres y mujeres cuyo oficio es escribir para que otros sueñen, han dejado testimonio de sus recomendaciones para este verano. Hay quien ha pensado, incluso, en libros que están por escribir. Libros sugeridos, a la espera de que el lector, que al final es quien tiene la palabra, los disfrute.
JENN DÍAZ
Todos nuestros ayeres, de Natalia Ginzburg, reeditado por Lumen, Porque es una apuesta segura y porque deberíamos aprovechar nuevas ediciones para darle a esta autora la importancia real que tiene. No volver a dejar que se nos olvide y lograr que para leerla no tengamos que volver a las librerías de segunda mano.
Departamento de especulaciones, de Jenny O’Fill (Libros del Asteroide en castellano y ARA Llibres en catalán). Es un gran descubrimiento. El pasado verano leí las pruebas que me dejaron mis editoras y me fascinó. Es una historia breve pero muy intensa porque explica aquello que es imprescindible. Momentos distintos de la vida de una persona... explicada en cuatro pinceladas... ¡pero qué cuatro!
JUAN MARSÉ
Juan Marsé opta por recomendar en clave humorística. “Elijo Los horrores conyugales de Valencia , de Rita Balañá y Sentiments i centimets , las tan deseadas desmemorias de Jordi Pujol. Porque son obras maestras que nos ilustran sobre nuestro desdichado país”. Una broma, al fin, “sobre esta Catalunya y esa Valencia tan tronadas y ridículas políticamente”. “El libro de desmemorias de Pujol lo espero, el otro lo estoy escribiendo”, añade.
JAVIER PÉREZ ANDÚJAR
La Realidad. Crónicas canallas (Malpaso) de Robert Juan-Cantavella. Es la escritura permanente como compañera de vida, ir escribiendo, corrigiendo, moldeando la propia literatura a medida que el tema de lo escrito va cambiando con uno. En la escritura de Cantavella nada queda atrás. Puro presente, pura realidad.
Cancionero de Vainica Doble (Morsa), de Carmen Santonja y Gloria Van Aerssen . No se trata sólo de las letras de este dúo tocado con el don de la magia, de lo maravilloso, sino también del libro como objeto, los centenares de ilustradores, cada uno ocupándose, entregadamente, de una canción. Y el alud de prologuistas, el primero de ellos Manuel Toharia, humanista de las ciencias. Todas las letras de las Vainicas en un volumen fascinante, de color caramelo de limón, el sol de mi país...
ALBERT FORNS
Guía sentimental de l’Empordanet, de Adrià Pujol (Pòrtic, 2016). Lectura obligada para todos los pixapins que este verano invadirán la zona. Usa un catalán fabuloso y es mucho más que un libro de viajes. Encontrareis un estudio antropológico del carácter de los autóctonos, un verdadero manual de empordaneïtat.
Germà de gel, de Alicia Kopf (L’Altra, 2016). Nada mejor que un viaje a los hielos árticos (reales y figurados) para sobrellevar el calor. El debut de este mismo 2016 es una novela a medio camino entre el ensayo y la autobiografía que puede leerse fragmentadamente, tal como miramos una exposición de arte contemporáneo.
SARA MESA
Joyce y las gallinas (Anagrama) de Anna Ballbona. Un libro sobre la desobediencia muy fresco y talentoso, original, provocador y divertido.
Cuentos completos de Grace Paley. Una autora con un humor sutil e inteligente, muy propio de la tradición de los inmigrantes judeoamericanos, pero también diferente, excéntrica, desmesurada, que merece la pena recuperar.
ARTURO SAN AGUSTÍN
Rainer Maria Rilke de Mauricio Wiesenthal (Acantilado).Teniendo muy presente esta Europa de ahora mismo, creo que es bastante oportuno . Su lectura se me antoja el mejor ‘viaje europeo’ que uno puede hacer sin ser torpedeado por aeropuertos o compañías de aviación.
La sombra del ombú (Lectio), de Cristian Segura. Este relato de un hecho real, un suicidio, ocurrido en Barcelona, pone al descubierto lo que aún sigue siendo un tabú.
Y si uno piensa viajar a Italia que lea La maldición de los Palmisano (Destino) de Rafel Nadal. Demuestra que algunas realidades o capítulos bélicos tienden a ser ocultados o maquillados. Lo digo porque estos últimos días se vuelve a contar la guerra española como solo a algunos interesa. Hemos vuelto al tebeo franquista, pero en esta ocasión al revés.
EVA BLANCH
Dos amigas (Lumen), la tetralogía de Elena Ferrante. Voy por el tercer volumen y sigo enganchada a Lina y Lenù, una historia que turba, inquieta, arrastra y me implica, viendo cosas mías en ella. Ferrante cuenta los últimos 60 años de Italia desde lo más personal, pero sobre todo habla de ese gran tema –universal, complejo, apasionante– que es la amistad entre dos mujeres.
L’illa del tresor, de Robert Louis Stevenson en traducción de Joan Sellent. Un clásico de aventuras que sigue vivísimo. La versión de Quaderns Crema, iniciativa del añorado Jaume Vallcorba, con una excelente traducción al catalán, hacen de esta lectura un entretenimiento vibrante que no entiende de
edades.
IAN MANOOK
“Me gustan mucho las pequeñas novelas inesperadas del brasileño Chico Buarque. Había adorado a Estorbo, y quise mucho a El hermano alemán . Por el momento, trato de leer en español Historia de un idiota contada por él mismo de Felix de Azùa, y es una delicia. Después, voy a leer La ridícula idea de no volver a verte de Rosa Montero porque el título es genial y porque oí mucho y bien sobre el estilo de la autora. Y, desde luego, Final de trayecto del francés Emmanuel Grand.
JUAN ANTONIO MASOLIVER RÓDENAS
Una mujer al servicio de Stalin (Ariel) de Gregorio Luri. El pensador, ensayista y pedagogo navarro afincado en El Masnou escribe una apasionante biografía de Caridad Mercader, la madre de Ramón, el “ejecutor” de Trotsky, que es asimismo radiografía de una familia y de una época. Una investigación rigurosa expuesta con los encantos del narrador.
La dueña del Hotel Poe (Navona) de Bárbara Jacobs. Una novela aparentemente compleja, pero que es en realidad una descabellada historia que se abre a nuevas aventuras narrativas y a muy variados registros. Homenaje asimismo al padre, antiguo dueño del hotel que ahora que ahora se propone recuperar, a la sobrina “pornógrafa”, al pintor W. o Vicente Rojo y a los distintos amigos a los que invita a la inauguración.
LUCÍA LITJMAER
Las pequeñas virtudes (Acantilado), de Natalia Ginzburg porque te hace oler, vivir y sobre todo sentir la desolación, el amor, la vida antes y después de la guerra, el compromiso con la escritura y con la dignidad. Un libro que te cambia la vida.
El sombrero del malo (Es Pop Ediciones), de Chuck Klosterman porque lo mejor del autor es que te hace reír y pensar sobre la cultura popular contemporánea y además hace que parezca fácil, lo cual siempre es lo más difícil.
VÍCTOR PANICELLO
No-res, de Janne Teller (Comanegra). Un libro que no deja indiferente a nadie. Atrevido, sorprendente, polémico (fue vetado un tiempo en escuelas alemanas, danesa o suecas) resulta difícil de clasificar como literatura juvenil con parámetros habituales. Uno de los libros más cruentos que he leído. Sus escasa 140 páginas son la narrativa más descarnada y honesta publicada en mucho tiempo.
Atando cabos, de E. Annie Proulx (Tusquets). Para combatir el calor nada mejor que un libro que transcurre en las heladas extensiones de Terranova. Lleva al lector a un viaje emocional y físico desde la más absoluta desolación a la búsqueda de una luz que caliente sus almas. Un faro para vidas perdidas. Descubres que bajo el hielo siempre hay esperanzas.
MARCOS ORDÓÑEZ
Un largo sábado (Siruela) de George Steiner. He disfrutado muchísimo de estas conversaciones entre Steiner y Adler. El profesor y ensayista rebosa inteligencia, vivacidad, valentía moral y profundísimo humanismo. Laura Adler (de quien leí una estupenda biografía de Marguerite Duras) es agudísima con las preguntas. No debe ser fácil estar a la altura de un personaje como Steiner. Cultura en el sentido más profundo y apasionado del término. No hace falta estar de acuerdo en todo con Steiner, faltaría más. Se hace muy corto y deja poso.
Farándula (Anagrama), de Marta Sanz. Una de las mejores novelas que he leído sobre el mundo del teatro. Marta Sanz tiene talento, brillo, nervio, inventiva verbal y mucha verdad. Sabe de lo que está hablando y te lo sabe contar. Cuando empecé a leerla pensé que su visión iba a resultarme demasiado sarcástica, pero su mirada atrapa por igual lo malo y lo bueno de los personajes, con humor y afecto. Hay capítulos magistrales.
VICENTE VALERO
El presentimiento (Pasos perdidos), de Emmanuel Bove. Una novela, breve, intensa, amena e inquietante, de esas que, como se decía antes, te hacen pensar.
Lluvia y otros cuentos (Atalanta), de W. Somerset Maugham. Una muy entretenida colección de relatos que no te hacen pensar demasiado pero que te trasladan a lugares exóticos y te presentan a personajes que son como los que uno no ha conocido nunca y seguramente no conocerá jamás. Dos libros que han reaparecido recientemente.
LUZ GABÁS
La luz entre los océanos (Salamandra), de M.L. Steadman (2013). Es una preciosa historia sobre el bien y el mal, sobre lo que seríamos capaces de hacer por amor. El dilema moral que plantea y los personajes tan bien descritos me engancharon como pocas veces me sucede. La película sobre la novela se estrenará este otoño.
Los desorientados (Alianza Ed.), de Amin Maalouf (2012). Una novela que invita a reflexionar sobre el regreso, el deseo de recobrar la complicidad perdida, el reencuentro con los amigos de juventud, el exilio, la identidad, la amistad y la nostalgia. Es un texto breve pero contundente en el que subrayé decenas de frases sabias.
ÁNGELES MASTRETTA
Orgullo y prejuicio (Kindle), de Jane Austen. No se queden con la película. El libro es el fruto de una mirada precoz, una rara vocación de libertad. ¿Cuántas mujeres la contaban entonces? ¿Y cuántas con esa sencillez? Si quieren leer en inglés, lo que resulta muy divertido, aunque a veces hay que hacerlo con diccionario, está en Ibooks.
Cartas de África (Alfaguara), de Isak Dinesen. No sé danés, pero el tono de la baronesa Blixen es irrefutable, original y siempre sólo suyo. Impresiona verlo en las cartas porque se supone que están escritas al vuelo, pero están, como todo lo que ella tocó, escritas con el misterio de una prosa sofisticada y llena de sabiduría. No pretenden tener voluntad teológica. Mujer audaz, con un temple mezcla de humor y melancolía que trastoca todo lo que cuenta.
SÒNIA HERNÁNDEZ
Lluvia y otros cuentos (Atalanta), de W. Somerset Maugham. Una muy oportuna recuperación que nos enseña a leer de otra manera a un autor en otra época infravalorado, paradójicamente, por su gran éxito. En estos cuentos demuestra por qué en Inglaterra se le considera un verdadero clásico.
En tierra ajena. Exilio y literatura desde la Odisea hasta Molloy (Acantilado), de Josep Solanes. Testimonio lúcido y conmovedor de la experiencia del exilio en primera persona, pero además, un enriquecedor análisis del tema a lo largo de la literatura. Sería una verdadera lástima perderse un legado así.
ELIO QUIROGA
Aurora (Minotauro), de Kim Stanley Robinson. Excelente novela sobre un viaje interestelar en clave de saga familiar. Realista y bien documentada, encierra un retrato interesantísimo de la condición humana y el destino de nuestra civilización lleno de preguntas apasionantes, que algún día tendremos que afrontar.
La isla del padre (Seix Barral), de Fernando Marías. Un precioso camafeo literario en clave autobiográfica sobre la pérdida, el amor, el recuerdo y la huella que nuestros padres dejan en nosotros. Apasionante, sabio e iluminador. Además, puede ayudarte a contemplar tu propia vida con ojos diferentes.
FERNANDO ARAMBURU
Dentro del secreto, de José Luis Peixoto. Crónica fascinante de la visita de este magnífico escritor portugués a uno de los peores infiernos del planeta, Corea del Norte. Su libro cumple de manera óptima la función de prestarnos un punto de mira para observar un sitio, un país, una sociedad, de difícil, para muchos de nosotros de imposible acceso.
Poesía completa, de la uruguaya Idea Vilariño. Excelente edición de este clásico de las letras hispanoamericanas, poeta elegíaca, sobria, sensual, dolorida, despechada, melancólica, a quien se me hace a mí que el tiempo ha decidido con justicia incorporarla a su antología.
MAURICIO WIESENTHAL
Castellio contra Calvino (Acantilado), de Stefan Zweig. Un mensaje de la Europa de ayer a los europeos de hoy. El libro más apasionado de Zweig: una alerta contra el fanatismo. Una defensa de la misericordia y de la dignidad humana frente al odio, la intolerancia doctrinaria y la pena de muerte.
Libros, secretos (Atalanta), de Jacobo Siruela. Un libro para las noches veraniegas, cuando llueven estrellas. Una búsqueda de la luz en el misterio. El espíritu encendido que alumbra otras respuestas más allá de los límites del pensamiento cautivo por el materialismo y el racionalismo.
ALMUDENA GRANDES
Tú no eres como otras madres (Periférica & Errata), de Angelika Schrobsdorff. Todo un descubrimiento. Un retrato implacable y conmovedor que sitúa a todas las mujeres frente al espejo como hijas y como madres. Buena literatura.
Señales de humo (Tusquets), de Rafael Reig. Un festín literario. La literatura española como nunca se ha contado. Divertida y original historia de la literatura española desde la Edad Media hasta el Quijote.
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